martes, 23 de diciembre de 2008

CUÁNTO MAS CELOSAS !!! MAS SE AFERRAN !!! Clickear fotos NACIDAS LIBRES)

Si tú no te aburres con la persona

¡!! NO TENDRÁS CELOS ¡!!

PORQUE NO TENDRÁS ESTA IDEA EN LA MENTE

De hecho no es debido al interés del otro en otra persona: sino que es tu propio interés en el otro lo que causa los celos, lo que hace que los celos surjan.

¡!! DESDE LUEGO ¡!!

LAS MUJERES SON MÁS CELOSAS PORQUE SON MENOS LIBRES

SU ABURRIMIENTO ESTÁ MÁS ANCLADO

ellas saben que el hombre sale

que tiene más posibilidades, más oportunidades.

¡!! ELLAS ESTÁN ¡!!

ENJAULADAS EN CASA, ATADAS AL HOGAR CON LOS NIÑOS

¡!! ES MÁS DIFICIL PARA ELLAS TENER TANTA LIBERTAD ¡!!

SE SIENTEN CELOSAS

¡!! CUÁNTO MÁS CELOSAS ¡!!

MÁS SE AFERRAN

¡!! SURGE EL MIEDO ¡!!

Si me abandona el hombre

¿qué ocurrirá??????

UN ESCLAVO SE AFERRA MÁS A SU SEGURIDAD

QUE

¡!! A SU LIBERTAD ¡!!

Esto es lo que ha ocurrido

No tiene nada que ver con la psicología femenina, Prem. Sí, yo lo entiendo; le ha ocurrido a la mujer.

ES UN FENÓMENO HORRIBLE

TIENE QUE SER ABANDONADO

¡!! NO DEBERIA SER ASI EN UN FUTURO ¡!!

si los hombres y las mujeres se hicieran un poco más conscientes.

Y AMBOS ESTÁN VIVIENDO EN EL INFIERNO

OSHO


sábado, 20 de diciembre de 2008

Las fórmulas están muertas; tienen limitaciones.


Un santo cristiano que solía seguir los dichos de Jesús a pie juntillas, literalmente, fue golpeado en una mejilla por un enemigo, y, evidentemente, le ofreció la otra mejilla, porque así es como Jesús dijo que tenía que hacerse. Y el hombre le volvió a pegar de nuevo en la otra mejilla.
Ese mal llamado santo esperaba así provocar la conversión de aquel hombre. Todos los cristianos piensan que en cuanto ofreces la otra mejilla, el otro quedará tan encandilado por tu compasión, por tu amor, por tu fraternidad, quedará tan impresionado por tu hermoso gesto de ofrecer la otra mejilla, que, simplemente, caerá a tus pies y se convertirá en tu discípulo. Pero eso no sucede en la vida; la vida no es tan fácil.
El hombre, al ver que el santo le estaba ofreciendo la otra mejilla, le volvió a pegar aún más fuerte que la primera vez. Entonces el santo empezó a dudar sobre qué hacer porque Jesús no dice: «Ofrécele de nuevo la otra mejilla». Ahora la fórmula se ha acabado, de manera que se sentía inseguro. Intentó
tomar una decisión... y saltó sobre su enemigo. El enemigo se quedó muy sorprendido. Le dijo:



—¿Qué estás haciendo? ¿Tú, un santo cristiano? Primero seguiste la regla como yo esperaba y demostraste que eres un santo cristiano, pero ¿qué estás haciendo ahora?
El santo cristiano le dijo:
—La fórmula se acabó con aquello. Hasta ahora era Jesús; ahora, yo estoy aquí.

Cuando Jesús estaba vivo alguien le preguntó al respecto... Cuando dijo que si alguien te golpea la mejilla derecha debes ofrecerle la izquierda, alguien le preguntó:
—¿Cuántas veces? ¿Siete veces bastan?
Jesús le contestó:
—¿Siete veces? No; ni siquiera setenta y siete veces.




Yo te diría: ni siquiera setecientas setenta y siete veces.


Pero incluso entonces, también se acabarán. ¿Setecientas setenta y siete veces? ¿Qué hay entonces de la vez setecientas setenta y ocho? Todas las fórmulas se agotan. Por mucha cuerda que les des, se acaban. Siete o setenta y siete, no representan mucha diferencia.
Las fórmulas están muertas; tienen limitaciones. La vida es infinita; no tiene limitación alguna.
Simplemente considera la situación sin tener ninguna fórmula en la cabeza; si no, no podrás ver la situación como es; la fórmula la coloreará.




Deja todos los Jesuses, todos los Budas, todos los Oshos, a un lado y simplemente considera la situación. No seas Osho ni siquiera dos veces; sé tú mismo desde el principio.




El santo cristiano fue él mismo a la tercera, cuando se repitió la situación.


¿Por qué esperar tanto? Sé tú mismo desde el principio.
Entonces nunca te arrepentirás. Actúa según la situación; entonces no habrá arrepentimiento. Todo lo que podías hacer lo habrás hecho.
Entonces podrás seguir sin cicatrices.
Deja que tu vida sea una vida de comprensión total... eso es todo lo que me gustaría decirte. No me pidas fórmulas específicas; no tengo ninguna. Sólo tengo una actitud general:


la luz de la comprensión, la fragancia de la comprensión.


Y todo lo que en ella suceda es bueno, es virtuoso.


Osho