lunes, 4 de mayo de 2009

Uno de los mayores deseos de la humanidad es la libertad.



Los seres humanos ansían la libertad.


La libertad es el núcleo esencial de la conciencia humana:


El amor es su cincunferencia y la libertad es el centro.


Cuando ambos estan satisfechos, la vida no tiene de que lamentarse.


Y los dos se satisfacen juntos, nunca por separado.

La gente ha intentado satisfacer el amor sin libertad.


Entonces el amor trae más y más miseria, más y más esclavitud.


Entonces el amor no es lo que se esperaba, se convierte justamenete en lo opuesto. Hace añicos toda esperanza, destruye todas las espectativas y la vida se convierte en un páramo, un andar a tientas en la oscuridad sin encontrar nunca la puerta.



El amor sin libertad tiende naturalmente a ser posesivo.




Y en el momento que la posesividad ingresa, uno comienza a crear sumisión para los otros y sumisión también para uno mismo, porque no se puede poseer a alguien sin ser poseído por ese alguien.


No puede hacer de una persona un esclavo sin convertirse también en esclavo.


Lo que haga a los demás, hará a sí misma.

Este es el principio básico que se debe entender:


El amor sin libertad nunca trae realización.
Osho